La SD Huesca Femenino firmó un empate agridulce (1-1) en su visita al Murcia Promises en este segundo compromiso liguero, tras haber desaprovechado la ventaja inicial en el marcador.
1: Murcia Promises CF: María G., Tripi, Patri (Victoria 62´ ), Laura Mazón (Lorena 62´), Ángela Cárdenas, Ángela Carrillo (Estefi 85´ ), Ángela Cobos, Ángela Bravo, Basti (Estefania 72´), Martina.
1: SD Huesca: A. Goienetxe, Iris, Esther, Dani D., Hajar, Laura P. (Sari 68´), Estela (Martina 75´), Nadia, Astudillo (Herce 45´), Cheila (C. Hernández 45´), Calderón (Palo 55´).
Goles: 0-1 min. 33 Hajar. 1-1 min. 64 Victoria.
Árbitro: Marta Mora Del Oso, mostro tarjeta amarilla a Herce y Sari de la SD Huesca.
Incidencias: Jornada 2 de Segunda Federación de Fútbol Femenino, grupo 2, jugado Campus Universitario, Murcia.
Las altoaragonesas saltaron al terreno de juego fieles a su identidad, monopolizando la pelota durante todo el primer tiempo y buscando desarmar el entramado defensivo local a través de largas combinaciones. Pese al control territorial y a pisar con peligro las inmediaciones del área rival, el conjunto oscense careció de la clarividencia final para poner en apuros reales a la guardameta pimentonera en los compases iniciales. La balanza se decantó antes del descanso gracias a una gran acción individual de Hajar, que culminó la jugada con un soberbio disparo cruzado directo a la escuadra para firmar el cero a uno.
Tras el paso por vestuarios, el Murcia Promesas estiró líneas y asumió mayores riesgos en busca del empate, encontrando el premio tras un saque de esquina ejecutado al primer palo que neutralizó la ventaja de las azulgranas. El tramo final del choque derivó en un monólogo de dominio territorial del cuadro oscense volcado al ataque, obligado a contemporizar ante las peligrosas transiciones a la contra de las locales, que buscaron sin éxito aprovechar los espacios abiertos.
Puntuar lejos de casa sirve para sumar en la tabla, aunque encadenar dos empates consecutivos tras ir por delante en este tramo inicial deja cierta rabia en el vestuario. Al menos, el bloque mantiene la inercia competitiva impulsada por la moral de eliminar al Zaragoza CFF en la Copa de la Reina, un colchón anímico necesario para corregir errores de gestión en las segundas partes de cara a los próximos partidos.
