Un equipo vulgar rescata un punto gracias a la caridad y sufre un «robo» monumental por culpa de un FVS de risa.

1-CD Teruel: Zarco; Joserra (Llacer 74´), Álvaro López, Nathanael (Felipe 89´), Relu, Albisua, Borge, Hugo Redón, Mario Sesé (Christos 80´), Edu Gallardo (Moraitis 80´), Sergio Moreno (Borikó 74´).

1-SD Huesca: Gazzaniga; Salva Ruiz, Guillem Molina, Kembo, Víctor García (Cristian Herrera 81´), Sielva (Jimmy 62´), Gorostidi, Pascu, Diego Gómez (Tresaco 62´), Enrich (Luismi 62´) y Juárez.

Goles: 1-0 Min. 38 Albisua. 1-1 Min. 75 Juárez.

Árbitro: Martínez Montalbán. Amonestó con tarjeta amarilla a Gallardo, Álvaro López, Joserra y Borge por parte del Teruel.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 5 de Primera RFEF en Pinilla, Teruel.

La SD Huesca firmó un nuevo encuentro decepcionante en su visita a Pinilla, donde solo pudo rescatar un empate frente a un combativo CD Teruel. El conjunto azulgrana volvió a mostrar una alarmante falta de ideas y fluidez en ataque. Aunque el argentino Agustín Juárez neutralizó en el minuto 75 el tanto inicial de Albisua, la gran polémica llegó en el tiempo añadido: el colegiado revisó durante varios minutos una acción de Juárez sobre la misma línea de gol mediante el sistema de soporte de vídeo (FVS) y, lastrado por la pésima calidad de las imágenes, decidió no conceder un tanto que parecía claramente legal, desatando la indignación oscense.

El derbi aragonés de Primera RFEF dejó un sabor agridulce en lo deportivo y una enorme tormenta de indignación en el bando altoagonés. El equipo dirigido por Jardiel volvió a carecer de identidad, continuidad en el juego y profundidad, prolongando las dudas sobre su rendimiento en este arranque de temporada (con apenas seis de quince puntos posibles).

Saltó el Teruel a Pinilla con el cuchillo entre los dientes, tal y como advirtió en la previa Kiko Ramírez. Los locales mordieron desde el inicio, neutralizando los tímidos intentos del Huesca por llevar la iniciativa. Pese a que Enrich avisó primero con un remate de cabeza desviado, fue el cuadro turolense el que dio el primer golpe. En el minuto 38, Albisua cazó un rechace dentro del área tras una falta lateral y fusiló a Gazzaniga. El tanto, tras una larga revisión de FVS por una posible mano, subió al marcador. Los oscenses se marcharon al descanso desdibujados y con la única réplica reseñable de un disparo de Diego Gómez.

La segunda mitad mantuvo la misma tónica gris de los visitantes: imprecisiones, falta de fluidez y escasa presencia ofensiva. Sin embargo, en el minuto 75, la calidad individual asomó para rescatar al Huesca. Luismi filtró un gran pase entre líneas para Agustín Juárez, quien regateó con clase a Zarco y firmó el empate a uno.

Cuando el partido agonizaba y el Huesca volcaba el campo hacia la portería local a base de centros laterales, sobrevino la gran jugada de la discordia. En el añadido, tras una serie de rechaces, Juárez conectó un remate escorado que obligó a intervenir a Zarco, cayendo ambos prácticamente dentro de la portería con el esférico.

El árbitro principal acudió a revisar la acción en el monitor del FVS (Video Support). Tras una prolongada revisión de más de cinco minutos condicionado por unas tomas de televisión deficientes y de baja calidad, el colegiado optó por no conceder el gol. Esta decisión privó al Huesca de la remontada y desató la incredulidad y el enfado monumental de la expedición azulgrana, evidenciando una vez más las costuras y la escasez de recursos tecnológicos de esta herramienta en la categoría.