El conjunto oscense afronta el derbi aragonés en un momento anímico muy dulce tras plantar cara a equipos de superior categoría, con la ambición de prolongar su buena dinámica liguera.

La plantilla de la SD Huesca respira optimismo de cara a su próximo compromiso liguero. Tras consolidar una dinámica muy positiva de trabajo y competir a gran altura en compromisos recientes de gran exigencia (como el encuentro de la Copa de la Reina frente a Osasuna), el equipo afronta el trascendental derbi ante el Zaragoza CFF con el depósito de confianza al máximo. “Al final venimos de una dinámica muy positiva y el equipo está con muchas ganas”, señalan desde el vestuario, destacando que las últimas semanas han estado marcadas por la ilusión y el buen hacer tras “plantar cara a un rival de una categoría superior”.

La entrenadora, Verónica Rodríguez, destaca que el esfuerzo diario en los entrenamientos está dando sus frutos sobre el verde. A excepción del tropiezo sufrido en tierras murcianas, el bloque oscense ha mostrado una línea muy regular en este inicio de temporada. Competir de tú a tú a grandes rivales ha demostrado la capacidad competitiva del grupo, con el firme deseo de “mantener esto durante mucho tiempo de la temporada” y aprovechar la inercia positiva para “ir consiguiendo poquito a poco las cosas positivas”.

Pese a la rivalidad propia de un derbi aragonés, desde la entidad azulgrana se prefiere catalogar el choque como “un partido más de la temporada”, despojándolo de presión añadida aunque conscientes de los alicientes emocionales que conlleva. El factor humano jugará un papel especial debido al profundo conocimiento mutuo y a la presencia de jugadoras que han militado en ambos clubes, lo que “lo hace un poco más especial”. No obstante, el precedente más reciente en la Copa de la Reina ya dejó patente que “de nivel más o menos somos equipos parejos”, terminaba diciendo la entrenadora azulgrana. Todo apunta a un duelo muy competido, duro e intenso donde los pequeños detalles decidirán el destino de los puntos.