Los de Sergi Fortes firman un gran segundo cuarto y llegan a dominar por veinte puntos, pero deben resistir la reacción local para sumar su segundo triunfo del curso. La nota negativa, la lesión de Samu Franco.

74-Vidal Golosinas Molina: Val, Romero (6), Cadme, Kwabena (11), Hernández (13), Delgado (3), Oluwatosin (14), Aboubacar (8), Kody (5), Méndez (3) y Tavello (11).

83-Lobe Tu Provincia Huesca la Magia: Atiki (14), Alvarado (5), Dani Fernández (13), Boahen (16), Williams (14), Franco (2), Cánovas, Almenta (2), Gallego (11) y Adrián Sánchez (6).

Árbitros: Encarnación Hernández y Rodrigo Gallego.

Parciales: 10-14, 22-25, 28-38, 30-46 (descanso), 42-57, 54-68, 62-71 y 74-83 final)

Incidencias: Pabellón Serrerías de Molina de Segura, Murcia

El Lobe Tu Provincia Huesca La Magia logró este sábado su primera victoria a domicilio de la temporada al imponerse por 74-83 al Vidal Golosinas Molina de Segura.

El conjunto dirigido por Sergi Fortes exhibió su versión más dinámica y ofensiva para tomar el control del encuentro, especialmente en un brillante segundo cuarto, aunque tuvo que sufrir en el tramo final ante la reacción de un rival que nunca se rindió. Los peñistas supieron mantener la calma en los momentos más complicados para cerrar un triunfo importante y sumar su segunda victoria liguera.

El encuentro arrancó con un intercambio de canastas y mucho ritmo por parte de ambos equipos. El Peñas encontró pronto buenas soluciones ofensivas, con Williams como uno de los principales referentes anotadores, y consiguió abrir una primera brecha de seis puntos (8-14). Molina respondió para mantenerse en el partido, pero los oscenses cerraron el primer cuarto por delante (22-25), después de un tramo final en el que volvieron a tomar la iniciativa.

La noticia negativa llegó en esos primeros minutos, cuando Samu Franco se lesionó en la rodilla en una acción en la que, mientras intentaba lanzar un triple, un jugador rival estuvo a punto de caer sobre él. Una incidencia que obligó a estar pendientes de su evolución y que empañó parcialmente el buen inicio visitante.

El segundo periodo resultó decisivo para los intereses del conjunto de Sergi Fortes. El Peñas elevó la intensidad defensiva, dominó el rebote y encontró espacios para correr y castigar a su rival. Un rebote ofensivo culminado por Atiki permitió alcanzar el 25-34 y forzó el tiempo muerto local, aunque la reacción de Molina no consiguió frenar el crecimiento de los oscenses.

Con Boahen aportando energía en defensa y velocidad al contraataque, y Óscar Alvarado dirigiendo con criterio, los visitantes fueron ampliando su ventaja. Tras unos minutos de cierta precipitación, el equipo recuperó el acierto en el tramo final del cuarto y encadenó cinco puntos consecutivos que terminaron de abrir una brecha importante.

El parcial de 8-21 permitió al Lobe Huesca marcharse al descanso con un contundente 30-46. Los peñistas habían sido claramente superiores y tenían el encuentro bajo control, gracias a su acierto ofensivo y a una defensa que dificultaba cada vez más las opciones del conjunto murciano.

La dinámica continuó en el inicio del tercer cuarto. El equipo oscense volvió a encontrar su ritmo y amplió la diferencia hasta el 34-55, alcanzando una renta de 21 puntos que parecía encarrilar definitivamente el partido. Williams, Atiki, Dani Fernández y Gallego contribuían a mantener el caudal ofensivo de un Peñas que mostraba buenas sensaciones.

Sin embargo, Molina todavía tenía mucho que decir. Los locales reaccionaron con un parcial de 7-0 y comenzaron a recortar distancias ante un conjunto visitante que perdió fluidez y acumuló errores. Los triples murcianos y una contra desaprovechada por los oscenses alimentaron la esperanza de la remontada, hasta el punto de que el parcial local llegó a ser de 13-0 y el marcador se situó en 48-59.

Stefanuto rompió la mala dinámica con un triple y un tiro libre adicional, aunque no convirtió este último. La aparición de Óscar Alvarado, con dos tiros libres y una buena asistencia, ayudó a recuperar cierta tranquilidad. Dos tiros libres de Adrián Sánchez cerraron el tercer periodo con un 54-69 que mantenía una ventaja considerable, aunque el partido ya había dejado claro que no estaba decidido.

El último cuarto elevó todavía más la tensión. Molina encontró nuevos argumentos desde el perímetro y aprovechó las dudas visitantes para acercarse peligrosamente. Un triple de Bramble situó el marcador en 62-69, con ocho minutos todavía por delante, y obligó al Peñas a afrontar un escenario muy distinto al que había disfrutado durante buena parte del encuentro.

Boahen respondió desde la línea exterior para recuperar algo de margen y, con el partido entrando en sus últimos cinco minutos, Williams pudo regresar a la pista. Los nervios se hicieron notar en ambos equipos, con errores en los lanzamientos y posesiones cada vez más importantes.

Cuando más necesitaba una respuesta, el Lobe Huesca encontró en Gallego a uno de sus hombres decisivos. A falta de cuatro minutos, anotó un triple y, poco después, robó un balón que terminó en una falta antideportiva. Sus dos tiros libres y una canasta de Atiki en la siguiente posesión permitieron a los oscenses recuperar una renta de dieciséis puntos (65-81) y respirar en el momento clave.

Molina volvió a intentarlo con nuevos triples, mientras Atiki respondía cerca del aro y Keita conseguía un dos más uno. Aunque la sensación de sufrimiento persistía, el marcador ofrecía un margen suficiente para que los visitantes gestionaran las últimas posesiones con mayor tranquilidad.

El conjunto murciano pidió tiempo muerto a falta de un minuto, pero la remontada se quedó en un amago. El Peñas supo controlar el desenlace y selló el triunfo por 74-83, una victoria trabajada que confirma su capacidad para competir lejos de casa.

Los de Sergi Fortes regresan con su segunda victoria de la temporada y sensaciones positivas por el nivel mostrado durante buena parte del encuentro, aunque también con aspectos que corregir después de permitir que Molina volviera a meterse en el partido. La preocupación queda ahora centrada en la lesión de Samu Franco, la nota amarga de una tarde en la que el Lobe Huesca volvió a demostrar su potencial ofensivo.