El equipo de Sergi Fortes firma una victoria memorable en el Palacio de los Deportes, con un juego coral, una defensa intensa y un acierto ofensivo espectacular que devuelve la ilusión a la afición peñista.

116-Lobe Huesca la Magia: Boahen, Zion Williams, Gallego, Perdiguero, Almenta (cinco inicial).

99-Cebé Cartagena: Miller, Rivas, García, Gil, Faverani (cinco inicial).

Árbitros: Manuel Berbeira y Bernat Verdejo. Eliminado por faltas personales Perdiguero.

Parciales cada cinco minutos: 18-14, 31-27, 46-43, 62-61 (descanso), 79-72, 96-85, 111-90 y 116-99 (final).

El Lobe Huesca La Magia protagonizó una de esas noches que quedan grabadas en la memoria de la afición al imponerse por 116-99 al Cartagena, que llegaba invicto al Palacio de los Deportes. El conjunto oscense, en el estreno de Guemeta, ofreció una auténtica exhibición de baloncesto, combinando velocidad, intensidad defensiva, dominio del rebote y una extraordinaria efectividad ofensiva. Los de Sergi Fortes controlaron el ritmo del encuentro y terminaron por desbordar a su rival, especialmente en el tramo decisivo, para conseguir un triunfo de enorme prestigio y recuperar la ilusión de la Magia.

El encuentro comenzó con un ritmo frenético y una sucesión de aciertos desde la línea de tres puntos. El Cartagena encontró en Rivas, Javi García y Faverani sus principales argumentos ofensivos, mientras que el Peñas respondió con un juego colectivo muy fluido y el acierto exterior de Boahen, Zion Williams y Pol Cánovas. Los oscenses llegaron a disponer de una ventaja de siete puntos, pero la inspiración visitante mantuvo la igualdad. El primer cuarto concluyó con un 31-27 favorable a los locales, en un espectáculo ofensivo que hacía presagiar una gran noche de baloncesto.

La dinámica se mantuvo en el segundo periodo, con ambos equipos intercambiando triples y canastas a un ritmo extraordinario. Óscar Alvarado asumió protagonismo en la dirección y la anotación, mientras Stefanuto, Cánovas y Guemeta aportaban soluciones para mantener al Peñas por delante. El Cartagena, sin embargo, no se rindió y aprovechó su acierto para mantenerse cerca en el marcador. Los oscenses combinaron buenas acciones colectivas con robos y transiciones rápidas, aunque Faverani, muy acertado, consiguió reducir la diferencia con un triple sobre la bocina. Al descanso, el electrónico reflejaba un ajustado 62-61 que dejaba todo abierto.

Tras la reanudación, el Lobe Huesca La Magia dio un paso adelante. El conjunto de Sergi Fortes mantuvo su intensidad, mejoró sus prestaciones defensivas y encontró nuevas vías de anotación gracias a la velocidad de sus jugadores exteriores y al trabajo cerca del aro. Zion Williams y Boahen continuaron marcando diferencias, mientras Guemeta aprovechaba sus oportunidades para demostrar su calidad y aportar energía al equipo. La defensa oscense comenzó a dificultar las acciones del Cartagena, que dependía cada vez más de sus lanzamientos lejanos para mantenerse en el partido.

El Peñas fue creciendo con el paso de los minutos y consiguió abrir una brecha importante en el marcador. La intensidad de Guemeta, el acierto de Stefanuto y las aportaciones de Gallego y Almenta permitieron a los locales dominar ambos lados de la pista. Un triple de Guemeta elevó la ventaja hasta el 92-80 y encendió definitivamente al Palacio de los Deportes. Al término del tercer cuarto, el marcador señalaba un esperanzador 96-85 para los oscenses, que habían conseguido imponer su ritmo ante uno de los rivales más fuertes de la competición.

En el último periodo, el Lobe Huesca La Magia terminó de desatar su mejor versión. Los locales alcanzaron rápidamente los cien puntos y ampliaron su ventaja hasta el 104-87, dejando al Cartagena contra las cuerdas. El conjunto visitante trató de reaccionar, con Javi García y Faverani buscando reducir diferencias, pero el Peñas respondió con una defensa firme, recuperaciones de balón y nuevas acciones ofensivas que mantuvieron a raya cualquier intento de remontada.

La recta final estuvo marcada por la superioridad oscense y el ambiente festivo de una grada entregada a su equipo. Stefanuto alcanzó los dobles dígitos, convirtiéndose en uno de los ocho jugadores locales que terminaron con diez o más puntos, reflejo del enorme trabajo colectivo del conjunto peñista. Boahen puso el broche final con un triple que estableció el definitivo 116-99 y certificó una victoria de enorme valor ante un Cartagena que perdió su condición de invicto.

Más allá del resultado, el triunfo supone una inyección de confianza para el Lobe Huesca La Magia, que encontró en el esfuerzo colectivo, la intensidad defensiva y el acierto ofensivo las claves para firmar una actuación sobresaliente. El Palacio de los Deportes volvió a disfrutar de una gran noche de baloncesto y el equipo de Sergi Fortes demostró que, con compromiso y juego en equipo, puede competir de tú a tú con cualquier rival. La Magia ha vuelto a ilusionar a su afición a lo grande.