Primera victoria de los de José Nolasco en casa y que tras la de El Cisne, hace ya casi un mes, permite respirar en la clasificación. Encuentro que se decidió en la última jugada con un gol de Pinto que dejaba el marcador en 31-30.

Marcador final del partido

31-Bada Huesca: Espinha (p), Carmona (6), Tioumentsev (2), Benites (1), Asier Nieto (3), Pinto (10) y Adrià. Siete inicial. Dani Arguillas (ps), Oier, Montoya (4), Gucek (1), Sergio Pérez (2), Miguel Malo (2).

30-BM Benidorm: Vial (p), Mario López (7), Parker (7), Porras (3), Rivero, Feuchmann y Folques (8). Siete inicial. Roberto Rodríguez (ps), Méndez Pan (1), Ligneres, Pabán (1), Spiljak, Oliver Hernández, Grau (2), Nikcevic (1).

Parciales cada cinco minutos: 2-2, 5-5, 7-8, 11-9, 15-13, 16-15 (descanso) 17-18, 21-21, 21-23, 23-27, 26-29, 31-30.

Árbitros: Peñaranda-Yagüe. Excluidos Nieto y Benites (2) por Bada Huesca; Rivero, Spiljak, Grau (2) y Oliver Hernández (roja) por BM Benidorm.

Es posible que en los días más duros de su rehabilitación, Joao Pinto ideara un final en un partido así. Último segundo del encuentro y último ataque. Armar el brazo y lanzar la bola a una velocidad endiablada ante un gran portero como Leonardo Vial. Gol. El Bada Huesca ha firmado así una victoria de lujo contra el poderoso Benidorm. Ha sido en un gran partido. Si el siete de Nolasco perdió el alma contra Valladolid lo de esta tarde noche en el Palacio de los Deportes ha sido para guardar. Alma y corazón; cabeza y vida. Espectacular.

Ha tenido el partido perdido. Y se ha agarrado siempre al electrónico desde la fe. Ha visto cómo se deshilachaba por errores propios. Esos que reflejan lo que todo entrenador dice cuando afirma que la diferencia está en los detalles. Esa contra que no finalizas, ese balón que pierdes, esa bola que da en el portero rival, ese fallito en defensa. Y aún así, con tres goles abajo a falta de ocho minutos del final, pese a haber encajado antes un 0-4 de parcial, el Bada Huesca ha creído en sus posibilidades. Tremendo.

Ha sido un encuentro espectacular, de los que maldices a la pandemia por hurtar al público de un espectáculo de primer nivel. Bada Huesca y Benidorm han saltado al 40×20 con paso firme. Han empezado a un nivel altísimo, con un balonmano que justifica aquello de la electricidad de este deporte. Y los alicantinos han marcado el paso con un 0-2 sin consumirse el primer minuto de juego. El partido entró en una fase de locura sin que nadie lo embridara con un marcador equilibrado, siempre. Y Bada saltó sin sus lesionados a los que se sumaron las bajas de Oleksandr y Marcelo que estaba entre algodones y finalmente no llegó a la cita. Esto también hace más grande la victoria.

Todo el Bada ha rayado a una gran altura, desde Espinha guardando la portería con muy buenas paradas a un Montoya que es igual que un tanque y que sacó en el primer acto tres siete metros de muchos quilates. Con 16-15 se terminó la primera parte de un partido absolutamente abierto y que Benidorm con, más banquillo, amenazó en el inicio de la segunda con arruinar las ilusiones de victoria del Bada. Salió a relucir Parker con tres goles consecutivos para asfaltar una diferencia que parecía iba a ser insalvable (21-25 en el minuto 47). El problema de Benidorm fue la roja que vio en el 33 Oliver Hernández en una acción defensiva a la cara de Miguel Malo. Dejó un importante hueco en el centro de su defensa.

Bada Huesca modificó su defensa cuando los alicantinos marcaron esa diferencia de +4. La 5:1 con Adrià en el adelantado empezó a embolsar los ataques de los alicantinos y los de Nolasco se engrandecieron. Fueron ellos, sin público, los que se crecieron. Con 23-27 entró Arguillas con intervenciones clave para solidificar la remontada. El último minuto fue de pura tensión. A 17 segundos del final pidió tiempo muerto Benidorm con 30-30, a 8 del final fue el equipo de Nolasco quien lo paró con el mismo marcador. Y luego Pinto, su gol y una victoria para enmarcar.

Fotos: C.Pascual