La basílica de San Lorenzo volvió a acoger, una temporada más, a la SD Huesca en su tradicional ofrenda al patrón de la ciudad.

En la imagen el consejero delegado, Manuel Torres, a la cabeza, estaban el entrenador y los capitanes del primer equipo, Míchel, Pulido y Ferreiro, y la capitana del Femenino, Laura Salinas, junto al párroco de San Lorenzo / Foto: SDH

En esta ocasión, el acto se celebraba de forma reducida debido a las circunstancias sanitarias. Con el consejero delegado, Manuel Torres, a la cabeza, estaban el entrenador y los capitanes del primer equipo, Míchel, Pulido y Ferreiro, y la capitana del Femenino, Laura Salinas.

En representación del fútbol base asistía Pedro Ibaibarriaga, de la Fundación Alcoraz, Javier Cruz, del consejo de administración, Agustín Pueyo y, de las peñas oficiales del club, Cuca Laborda, miembro de la Peña Monflorite.

Manuel Torres tomaba la palabra diciendo «un año más, y pese al difícil momento que estamos viviendo, o quizá por eso todavía con más sentido, no podíamos fallar a nuestra cita con San Lorenzo» y añadía, «tenemos que adaptarnos al momento que nos ha tocado vivir, no es fácil, pero ahora más que nunca, saquemos esa garra que nos caracteriza y demostremos el significado de no reblar». Con palabras de recuerdo para los que ya no están y para los aficionados azulgranas concluía se lectura.

Seguidamente, Laura Salinas y Jorge Pulido eran los encargados de llevar a cabo la ofrenda de flores bajo la imagen del santo para pedir su apoyo en esta atípica temporada.

Con la oración del párroco de San Lorenzo, Manuel Malo, se cerraba un sencillo pero emotivo acto, con el que el club oscense volvió a rendir homenaje al patrón de la ciudad.