El estreno de Jon Pérez Bolo al frente de la SD Huesca no logró el impulso esperado. Un golazo tempranero de Aguirregabiria condenó a un equipo azulgrana superado durante gran parte del encuentro y que terminó la jornada en posiciones de descenso, reflejo de un momento crítico que exige reacción inmediata.
1-Real Zaragoza: Andrada, Insua, Radovanovic, Pomares, Aguirregabiria, Keidi Bare (Saidu 71´), Francho, Guti (Toni Moya 83´), Valery (Tasende, min. 83), Soberón (Sebas Moyano 79´), Kenan Kodro (Bakis 79´).
0-SD Huesca: Dani Jiménez, Carrillo (Ntamack 83´), Pulido, Íñigo Piña, Julio Alonso, Jesús Álvarez (Ángel Pérez 77´), Sielva, Kortajarena, Luna (Dani Ojeda 77´), Portillo, Sergi Enrich (Enol 68´).
Goles: 1-0 min. 12 Martín Aguirregabiria.
Árbitro: Salvador Lax amonestó a Keidi Bare y Valery y expulsó a Radovanovic por doble amarilla en el Real Zaragoza y a Ángel Pérez en la SD Huesca.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 14 de LaLiga Hypermotion disputado en el Ibercaja Estadio de Zaragoza ante 16.078 espectadores.
La SD Huesca no pudo cambiar su dinámica negativa en el Ibercaja Estadio y cayó por 1-0 frente al Real Zaragoza en un derbi marcado por el mal inicio de los oscenses. El conjunto local arrancó con más intensidad y, tras varias llegadas peligrosas, Aguirregabiria firmó en el minuto 12 un gol espectacular desde la frontal, imposible para Dani Jiménez. Ese tanto premió a un Zaragoza con más fe y urgencias, y dejó a un Huesca sin capacidad de respuesta inmediata.
El equipo de Bolo trató de asentarse, mostrando algunas de las nuevas ideas del técnico (un 4-4-2 que mutaba a 4-2-3-1 con movilidad arriba), pero continuó acumulando imprecisiones y dificultades para generar juego fluido. La ocasión más clara de los visitantes en la primera mitad fue un disparo de Luna que se marchó rozando el poste.
En la segunda parte el Huesca creció tímidamente y acumuló más presencia ofensiva, aunque le faltó claridad en los metros finales. Las llegadas de Portillo, Luna y Ojeda no encontraron premio, y los cambios tardíos no lograron modificar el rumbo del partido. La expulsión de Radovanovic dejó al Zaragoza con uno menos en los últimos minutos, pero ni siquiera ese impulso permitió al Huesca forzar el empate.
El duelo murió entre interrupciones, y la derrota deja a los azulgranas en puestos de descenso y en su peor momento de la temporada, con Bolo obligado a reaccionar rápido para reconducir el rumbo de un equipo que todavía no encuentra estabilidad ni confianza.