El CB Peñas recibe este miércoles (20:15 h) a un histórico del baloncesto español, el Monbus Obradoiro, en una eliminatoria a partido único que llena de ilusión al Palacio de los Deportes. Con el apoyo de su afición y sin nada que perder, los de Rafa Sanz afrontan un duelo que mide ambición, carácter y nivel competitivo.

El CB Peñas afronta este miércoles una cita mayúscula en los octavos de final de la Copa, recibiendo en el Palacio de los Deportes a un Monbus Obradoiro que, por plantilla y trayectoria, parte como gran favorito. Los de Rafa Sanz llegan con la moral reforzada tras superar con mérito la fase de grupos y eliminar a Albacete en la primera ronda, y se agarran al factor cancha y a la ilusión para intentar competir de tú a tú ante un rival de otra categoría.

Obradoiro aterriza en Huesca con jugadores de enorme nivel como Kravic, Dos Anjos o Barrueta, capaces de marcar diferencias en cualquier momento. Aun así, en el vestuario peñista reina la ambición. Héctor Figueroa asegura que el equipo quiere el partido sin complejos, mientras que Guillem Vázquez insiste en que, aunque conocen el nivel del rival, eso no determina el resultado. Ambos coinciden en que uno de los aspectos clave será mejorar la defensa, ya que el equipo viene encajando demasiados puntos pese al buen rendimiento ofensivo.

El apoyo del Palacio puede convertirse en un valor decisivo, en una noche que se espera de gran ambiente. Los jugadores recuerdan que la afición ya empujó fuerte en el duelo ante Molina y confían en que el público vuelva a ser determinante. Aunque todos asumen que el verdadero objetivo de la temporada es la liga (con un importante partido el sábado frente a Getafe), nadie quiere desaprovechar una oportunidad única para medirse a un grande, crecer competitivamente y, por qué no, intentar dar una de las grandes sorpresas de la Copa.

En definitiva, el CB Peñas llega con ilusión, ambición y sin nada que perder ante un rival de enorme entidad. El sueño de una noche histórica está servido.