El CB Peñas cayó con claridad en la pista del Castellón tras un segundo cuarto desastroso (34-8) que dejó sin opciones a un equipo oscense incapaz de sostener el ritmo del rival y superado en todas las facetas del juego.
96-Amics Castelló: Fábrega 11, Faner 20, Russell 12, Bah 19, García 4, Newton 16, Baoko 3, V. Rodríguez, Andreatta 8 y Tamayo 3.
74-CB Peñas: Thiam 2, Bieshaar 10, Figueroa 5, Corraliza 6, Kreps 6, Fritz 8, Badmus 12, López-Sanvicente 5, G. Rodríguez 9 y Vázquez 11.
Parciales: 23-26, 34-8, 23-24, 16-16.
El CB Peñas volvió de Castellón con una dura derrota tras un encuentro marcado por un segundo cuarto nefasto, en el que el equipo quedó completamente desnortado. El inicio fue dinámico y equilibrado, con alternativas y un Peñas que incluso llegó a ponerse por delante gracias al acierto exterior de Bieshaar y Vázquez. El primer cuarto se cerró con un prometedor 23-26 para los oscenses, pero ahí se terminó su competitividad.
En el segundo periodo, Castellón pasó por encima: rompió el partido con un parcial de 6-0 de salida y luego encadenó un vendaval ofensivo imposible de frenar para los peñistas. El acierto del conjunto local desde el triple y los continuos desajustes defensivos del Peñas alimentaron un parcial de 34-8 que dejó el duelo prácticamente sentenciado antes del descanso.
Aunque jugadores como Fritz trataron de mantener al equipo a flote mediante el rebote ofensivo y trabajo interior, el Peñas sufrió mucho para alcanzar siquiera los 30 puntos. Con una desventaja que llegó a superar los 20 tantos antes del descanso, el equipo quedó sin opciones y entró en la segunda mitad con el único objetivo de evitar un marcador aún más abultado.
El tercer cuarto no cambió el guion: Tamayo castigó a los oscenses y el Castellón alcanzó ventajas de 30 puntos. Solo una fase de relajación local permitió al CB Peñas reducir mínimamente la distancia, pero Faner se encargó de cerrar definitivamente el partido con un triple al inicio del último periodo. El encuentro perdió historia y los oscenses regresaron a casa con la sensación de haber cedido ante un rival muy superior desde el segundo cuarto.