El arranque prometedor de los azulgranas quedó eclipsado por el tempranero tanto de Chuki y por unos errores que acabaron castigando al equipo de Bolo.
1-SD Huesca: Dani Jiménez; Ángel Pérez, Pulido, Piña, Julio Alonso (Ro 59′); Sielva, Jesús Álvarez (Liberto 73′), Kortajarena (Ntamack 46′), Portillo, Dani Ojeda (Luna 46′) y Sergi Enrich (Enol 59′).
4-Real Valladolid: Guilherme; Iván Alejo (Moreno 88′), Tomeo, David Torres, Bueno; Juric, Ponceau (Meseguer 85′); Peter (Trilli 85′), Chuki (Tenés 74′), Biuk (Amath 74′); y Latasa.
Árbitro: Andrés Fuentes. Amonesta con amarilla a Bueno, Ponceau, Latasa y Tenés por el Valladolid; y a Jesús Álvarez y Ángel Pérez por el Huesca
Goles: 0-1, min. 6: Chuki. 0-2, min. 36: Peter. 0-3, min. 55: Peter. 1-3, min.74: Ntamack. 1-4, min. 76: Amath.
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 17 de LaLiga Hypermotion disputado en El Alcoraz ante 5.509 espectadores.
El Huesca sufrió una derrota contundente frente al Real Valladolid en un partido marcado por los errores propios y la falta de solidez defensiva. A pesar de que el conjunto oscense comenzó mejor, generando ocasiones claras y mostrando dinamismo en campo contrario, fue el Valladolid quien golpeó primero con un golazo de Chuki en el minuto 6. El tanto no descompuso al Huesca, que respondió con varias oportunidades muy peligrosas de Enrich y Ángel Pérez, pero la falta de acierto volvió a condenarlo.
El encuentro se fue calentando por decisiones arbitrales muy discutidas y por las continuas simulaciones de los jugadores visitantes, lo que crispó al público desde muy pronto. En uno de los momentos clave del partido, un error de Julio Alonso en campo rival desembocó en una contra perfecta del Valladolid que Peter culminó con un disparo cruzado para el 0-2. Este golpe dejó tocado al Huesca, que perdió confianza y no logró reencontrarse antes del descanso, pese a que el colegiado apenas añadió tiempo en una primera mitad con interrupciones constantes.
Tras el descanso, Bolo movió el banquillo introduciendo a Luna y Ntamack para intentar cambiar la dinámica. El Huesca salió con ímpetu y dominó territorialmente, pero el árbitro volvió a ser protagonista señalando una falta inexistente a Ntamack. Poco después, un nuevo despiste defensivo permitió a Peter marcar el 0-3 tras un centro raso desde la izquierda, un tipo de jugada que fue un suplicio constante para la defensa oscense.
La entrada de Liberto dio algo de frescura y, de hecho, coincidió con el gol de Ntamack, que cruzó el balón para recortar distancias y alimentar una tímida esperanza. Pero esa reacción duró apenas dos minutos: Amath sentenció el encuentro rematando otro centro lateral que la zaga del Huesca no logró defender. Para colmo, Ntamack se lesionó en el tiempo añadido y tuvo que abandonar el campo, cerrando una tarde negra para el equipo.
Pese a la derrota y la frustración acumulada, la afición reconoció el esfuerzo del equipo y lo despidió entre aplausos, conscientes de que la imagen mostrada en semanas anteriores había sido positiva. Aun así, el encuentro dejó muchas dudas, errores individuales preocupantes y la necesidad de una profunda reflexión en un Huesca que terminó tragando veneno en una de sus peores tardes de la temporada.