El conjunto oscense pagó cara su insistencia en el triple (7/37) frente a un rival valenciano que exhibió un juego mucho más equilibrado y un acierto perimetral demoledor.
76-CB Peñas: Corraliza (6), Figueroa (23), Vázquez (11), Badmus (8), Fritz (5) – equipo inicial- Bieshaar (4), Sanvicente (5), Suárez (3), Gonzalo (5), Thiam (3), Smith (3).
85-Llíria: Meana (14), Diego Rivas (11), Herrera (10), Alejandro Rivas (16), Enabulele (6) – equipo inicial- Clement (12), Víctor Pérez (11), Kandulu (3), Gallego (2), Palamós.
Árbitros: Abraham Hormigo Caselles y Jorge Luis Ibarra Mendoza. Eliminados por cinco personales Fritz y Enabuleke.
Incidencias: Poco público en el Palacio de los Deportes de Huesca.
Parciales cada cinco minutos: 10-14, 24-22, 29-31, 39-50, (descanso), 46-58, 52-64, 64-74 y 76-85 (final).
El encuentro arrancó con un intercambio de triples, pero pronto el Llíria tomó el mando gracias a su velocidad y físico (5-11). Al CB Peñas le costaba ajustar su defensa, aunque logró mantenerse a flote sumando desde la línea de personal y con el trabajo de Badmus en la pintura. Pese a sufrir en el rebote defensivo, la entrada de Bieshaar y el acierto exterior puntual de Pablo Suárez y Gonzalo Rodríguez permitieron a los oscenses darle la vuelta al marcador y cerrar el primer parcial con una ligera ventaja.
Tras un inicio de cuarto errático por ambos bandos, el conjunto valenciano empezó a sentirse mucho más cómodo. El CB Peñas intentó frenar el ritmo visitante con una defensa zonal, pero la falta de contundencia atrás permitió al Llíria anotar con facilidad en el uno contra uno y castigar desde la pintura. Mientras los peñistas se estrellaban una y otra vez con el aro en sus lanzamientos triples, el equipo visitante abría brecha (33-47). Solo un pequeño impulso final de Figueroa y Corraliza antes del descanso evitó que la herida fuera mayor.
El CB Peñas regresó de vestuarios con otra energía, buscando el aro con agresividad a través de Bieshaar y Figueroa. Un triple de este último puso a los locales a solo siete puntos (46-53), pero la alegría duró poco. Los hermanos Rivas y Meana respondieron de inmediato desde el perímetro, enfriando cualquier atisbo de remontada. La insistencia obsesiva del Peñas en el tiro de tres puntos, sin acierto alguno, permitió al Llíria mantener una renta cómoda pese a los esfuerzos individuales de los oscenses por recortar distancias.
El último periodo comenzó con esperanza para la grada tras dos triples consecutivos de Thiam y Vázquez, seguidos de un robo de Gonzalo que situaba al CB Peñas a solo cuatro puntos (60-64). Sin embargo, el Llíria no se puso nervioso; reaccionó con un parcial contundente liderado por Meana y Alejandro Rivas, que castigaron de nuevo desde la larga distancia (64-77). En el tramo final, aunque el Peñas siguió luchando, el temple y el juego variado de los valencianos impidieron cualquier susto, cerrando una victoria justa basada en su mayor riqueza táctica.