La élite y la base de Aragón seguirán caminando de la mano. Balonmano Dominicos y el Club Balonmano Huesca han oficializado la renovación de su convenio de colaboración, un pacto que busca potenciar el talento joven y facilitar el salto de los jugadores de cantera hacia la Liga ASOBAL.

El balonmano en Aragón refuerza sus cimientos. Tras un primer año de experiencias positivas, el Balonmano Dominicos y el Club Balonmano Huesca han reafirmado su compromiso mutuo en un acto celebrado en el Palacio de los Deportes de la capital oscense. Esta renovación no es un simple trámite administrativo, sino la consolidación de un puente directo entre la cantera más prolífica de la comunidad y el máximo referente del balonmano profesional en la región.

El corazón del acuerdo reside en el intercambio de conocimientos y la tecnificación. El convenio permite a los jóvenes del club zaragozano nutrirse de la experiencia de los técnicos del Bada Huesca. Un ejemplo claro de esto ha sido la reciente concentración en Almudévar durante el puente del 5 de marzo, donde equipos de Dominicos han podido trabajar bajo la batuta de José Nolasco y analizar de cerca el ritmo de competición profesional presenciando encuentros de primer nivel.

Sin embargo, el punto más relevante para el futuro de los jugadores es la relación de filialidad. Este estatus permite que los integrantes del equipo de Segunda Nacional de Dominicos puedan debutar en la Liga ASOBAL con el Huesca, eliminando barreras burocráticas y deportivas. El caso de Eduardo Álvarez es el espejo donde se miran ahora los nuevos talentos de la Plaza San Francisco: la élite está a solo un paso de distancia.

Para el CB Huesca, esta alianza supone asegurar un flujo de talento nacional y reforzar su impacto social en todo el territorio aragonés. Por otro lado, Dominicos suma a su estructura el rigor y la metodología de un club profesional, contando además con figuras como Carlos Colomer, seleccionador nacional Promesas, quien también aporta su visión en las sesiones de tecnificación con la base oscense. En definitiva, esta renovación profesionaliza aún más el ecosistema regional, asegurando que el talento local tenga un camino claro desde la base hasta los pabellones más exigentes de España.