La SD Huesca sumó un punto insuficiente tras empatar 0-0 frente al Albacete en un partido muy pobre de los azulgranas. Superado durante gran parte del encuentro, el equipo de Bolo solo pudo resistir gracias a Dani Jiménez ante un rival que mereció mucho más.
0-SD Huesca: Dani Jiménez; Liberto (Julio Alonso, 46´), Jorge Pulido, Piña, Javi Mier, Sielva, Jesús Álvarez (Michael Agbekpornu, 24´), Seoane (Ojeda, 72´), Portillo (Cantero, 72´), Luna y Enol (Escobar, 7´).
0-Albacete Balompié: Lizoain; Lorenzo, Vallejo, Pepe Sánchez, Jogo, Javi Villar (Pachecho, 46´), Meléndez (Fernández, 74´), Puertas (Obeng, 83´), Valverde (San Bartolomé, 70´), Alex Rubio, Jefté (Lazo, 70´).
Árbitro: Ojaos Valera. Amonesta a Sielva y a Bolo (entrenador) por parte de la SD Huesca; y a Javi Villar y San Bartolomé por parte del Albacete. Trajeta roja a Luna del Huesca.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 29 de Segunda División, celebrado en El Alcoraz ante 6.377 espectadores.
El Huesca firmó una actuación muy discreta en El Alcoraz y tuvo que conformarse con un empate sin goles ante un Albacete que fue superior durante gran parte del encuentro. El equipo de Bolo volvió a mostrar muchas carencias en el juego y apenas generó peligro ante la portería rival, en un partido marcado además por las lesiones que condicionaron el planteamiento desde muy pronto.
El encuentro comenzó con intensidad, pero el primer contratiempo llegó apenas a los siete minutos cuando Enol tuvo que abandonar el terreno de juego por una posible lesión muscular. Pese al golpe, el Huesca trató de adelantar líneas y buscar centros laterales, aunque se encontró con un Albacete muy bien ordenado en defensa y peligroso en las transiciones.
Con el paso de los minutos, el conjunto visitante fue creciendo y encontrando cada vez más espacios, especialmente por las bandas. El Huesca, impreciso y falto de ideas, tenía dificultades para salir de su propio campo y apenas lograba acercarse al área rival. Para colmo, Bolo tuvo que realizar un segundo cambio obligado antes de la media hora por la lesión de Jesús Álvarez. Michael Agbekpornu entró en su lugar y protagonizó una de las pocas acciones destacadas de la primera parte con un potente disparo que se estrelló en el larguero.
El Albacete siguió dominando el ritmo del partido y generando dudas en la zaga azulgrana, mientras que el Huesca solo encontraba algo de oxígeno en acciones a balón parado o por la banda derecha. Antes del descanso llegó otro golpe para los locales, ya que Liberto no pudo continuar por problemas físicos y tuvo que ser sustituido tras el paso por vestuarios.
En la segunda mitad el guion apenas cambió. El Albacete continuó atacando con más claridad y obligando al Huesca a defender cerca de su área. Dani Jiménez se convirtió en el salvador de los azulgranas con varias intervenciones decisivas, especialmente en un remate a bocajarro de Puertas que evitó el 0-1.
El Huesca apenas reaccionó con algún intento aislado, como un disparo de Luna que Lizoain logró desviar con el pie. Sin embargo, el equipo oscense nunca consiguió imponer su ritmo ni dominar el partido. Con el paso de los minutos, los visitantes siguieron acumulando llegadas mientras el Huesca sobrevivía gracias a su portero.
En el tramo final ambos equipos tuvieron ocasiones claras. Lizoain evitó el gol de Escobar en un mano a mano, mientras Dani Jiménez continuó sosteniendo al Huesca con varias paradas a disparos lejanos. Para colmo, Luna fue expulsado en el tiempo añadido tras una dura entrada revisada por el VAR.
El marcador no se movió y el Huesca tuvo que conformarse con un empate que sabe a muy poco y que deja malas sensaciones en El Alcoraz. El equipo de Bolo volvió a mostrarse plano, sin ideas y superado durante muchos minutos por su rival, una imagen que empieza a repetirse con demasiada frecuencia y que mantiene a los azulgranas en puestos de descenso. Mientras tanto, el Albacete se marchó con la sensación de haber dejado escapar una victoria que por juego y ocasiones bien pudo haber sido suya.