La SD Huesca firma tablas frente al Deportivo de la Coruña en un final agónico. Un gol de Carrillo en el descuento neutralizó el tanto de Luismi y permitió a los azulgranas sumar un punto de castigo físico y moral ante un aspirante al liderato.

1-SD Huesca: Dani Jiménez; Julio Alonso, Jorge Pulido, Piña, Toni Abad (Carrillo, 65´), Jesús Álvarez (Michael, 65´), Jordi Martín, Javi Mier (Cantero, 83´), Portilo, Luna (Liberto, 74´), Enol (Enrich, 74´).

1-RC Deportivo de La Coruña: Álvaro Fernández; Quagliata, Barcia, Loureiro, Ximo Navarro, Villares (Riki, 56´), Luismi Cruz (Patiño, 81´), Altimira, Stoichkov (Nsongo, 56´), Mulattieri (Yeremay, 56´) y Soriano (Gragera, 88´).

Goles: 0-1 Min. 73: Luismi. 1-1 Min. 91: Carrillo.

Árbitro: Jon Ander González. Amonestó con tarjeta amarilla Mier y Jesús Álvarez por parte del Huesca y a Quagliatta y Barcia por parde del Depor. Expulsó por roja directa a Jorge Pulido.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 35 de Segunda División, disputado en el estadio de El Alcoraz (Huesca) ante 5.194 espectadores.

En una tarde de aroma nostálgico, luciendo su equipación de la jornada retro, la SD Huesca demostró que su identidad actual sigue intacta: pelea, garra y un corazón que no entiende de rendiciones. El empate ante el Deportivo de la Coruña puede saber a poco en lo clasificatorio, pero supone una inyección de vitamina moral para un equipo que supo sufrir y reaccionar ante uno de los rivales de mayor entidad de la categoría.

El partido arrancó bajo un equilibrio absoluto. A pesar de que el conjunto gallego, dirigido por Antonio Hidalgo y con los exazulgranas Miguel Loureiro y Álvaro Fernández en el once, llegaba con la ambición de asaltar el liderato, los de Oltra plantaron cara desde el primer minuto. La primera mitad fue un ejercicio de solidez defensiva; tanto fue así que Dani Jiménez apenas tuvo trabajo bajo palos, mientras que el Huesca crecía con el paso de los minutos avisando tímidamente con disparos lejanos de Enol y Dani Luna.

Tras el paso por vestuarios, el desgaste empezó a pasar factura y el Deportivo se mostró más incisivo, especialmente tras realizar sus primeras sustituciones. Aunque Dani Jiménez mantuvo a los suyos en el encuentro con una mano prodigiosa tras un remate de Nsongo, nada pudo hacer poco después ante un disparo imparable de Luismi, que puso el 0-1 en el marcador a falta de veinte minutos para el final.

Pese al mazazo, el conjunto azulgrana encontró la fuerza necesaria para volcarse sobre la portería de Álvaro Fernández. El premio a la insistencia llegó en el minuto 91, cuando Carrillo se anticipó en el segundo palo para enviar a la red un centro desde la derecha. Lejos de conformarse con el empate, el final fue un intercambio de golpes eléctrico: Iñigo Piña estrelló un balón en la madera y Yeremay estuvo cerca de replicar para los visitantes. Con la expulsión de Jorge Pulido por roja directa en el último suspiro, el encuentro moría con un 1-1 definitivo y una sonora ovación en El Alcoraz premiando el orgullo de su equipo.